A las mujeres nos han crecido los “enanos”. Se dispara la
brecha salarial, los mayores no son atendidos por la sanidad pública, los hijos
son mayor carga económica, sin comedores escolares, sin material escolar
subvencionados… El cuidado preventivo de su salud como mujeres se ha reducido,
menos mamografías menos analíticas…
Las mujeres tras esta crisis, hemos entrado en caída
libre y no hay red al final de la caída.
Acabamos de entrar, tras la pobreza laboral en la pobreza
energética y detrás ha venido la pobreza pobreza, para llegar a la pobreza del
tiempo.
No tenemos tiempo para descansar, no tenemos tiempo para
hablar con amigas, no tenemos tiempo para ser lo que somos.
Esta pobreza de tiempo, es el resultado de toda esta
movida legislativa; La reforma laboral, La ley de Racionalización y
Sostenibilidad de la
Administración Local…
Nos hicieron una ley para que no nos pegaran, Ley
Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Y
nos siguen pegando.
Nos hicieron una ley para que pudiéramos compaginar vida
laboral con el cuidado de nuestros hijos Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para
promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas
trabajadoras y nos dejaron sin trabajo, nos bajaron los sueldos y nos
aumentaron las horas laborales.
Por ello, es necesario que las mujeres tomemos conciencia
y emprendamos ciertas acciones. Se me ocurre “el miércoles para las mujeres”
ese día no cocinamos, no nos levantamos a poner desayunos, no recogemos las
cosas del suelo, no vamos al “trabajo remunerado”, no vamos de compras a no ser
que sea para nosotras, no haremos nada que no sea sentirnos, querernos y
disfrutar de la vida. Ah! y no vale que nos guarden todo lo que no hemos hecho
el miércoles, para el jueves.
Y lo peor es que hay mujeres que esto no entienden que es la “purita verdad”, dicen que
“Hay que pedir disculpas a los hombres porque hay que trabajar para todos,
hombres y mujeres” Como se puede vivir tan de espaldas a la realidad y a la
vez, ser defensora de derechos de la mujer en la
Diputación. A mí como mujer me ofende, pero ofende también a muchos hombres.
Desde el mes de septiembre la corporación del
Ayuntamiento de San Vicente, comenzó a cumplir el acuerdo de guardar un minuto
de silencio el día del pleno, siempre que hubiera habido una muerte de mujer en
ese mes. Desde septiembre hemos salido a la calle todos los meses. Algo no estamos
haciendo bien.
Es necesario un giro radical en cuanto a políticas sobre
mujer y es necesario que las mujeres seamos conscientes de donde estamos
actualmente.
Que pasa en los campos de Fútbol. Los cánticos que se
pudieron escuchar en la grada Gol Sur, del Benito Villamarín en el partido
frente a la Ponferradina
nos están indicando todo lo que queda por hacer en el ámbito de la violencia de
género, pero también los comentarios de los adolescentes en los IES y las
manifestaciones en las fiestas populares. No podemos permitir más bromas con
desprecio hacia la mujer.
Por esto es urgente cambiar y sobre todo cambiar de forma
de pensar. La libertad de la mujer será efectiva cuando pensemos y decidamos
por nosotras mismas, no condicionadas por todos y por todo.
Isabel Leal

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