lunes, 31 de agosto de 2015

A las mujeres nos crecen enanos



A las mujeres nos han crecido los “enanos”. Se dispara la brecha salarial, los mayores no son atendidos por la sanidad pública, los hijos son mayor carga económica, sin comedores escolares, sin material escolar subvencionados… El cuidado preventivo de su salud como mujeres se ha reducido, menos mamografías menos analíticas…

Las mujeres tras esta crisis, hemos entrado en caída libre y no hay red al final de la caída.

Acabamos de entrar, tras la pobreza laboral en la pobreza energética y detrás ha venido la pobreza pobreza, para llegar a la pobreza del tiempo.

No tenemos tiempo para descansar, no tenemos tiempo para hablar con amigas, no tenemos tiempo para ser lo que somos.

Esta pobreza de tiempo, es el resultado de toda esta movida legislativa; La reforma laboral, La ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local…

Nos hicieron una ley para que no nos pegaran, Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Y nos siguen pegando.

Nos hicieron una ley para que pudiéramos compaginar vida laboral con el cuidado de nuestros hijos Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliación de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras y nos dejaron sin trabajo, nos bajaron los sueldos y nos aumentaron las horas laborales.

Por ello, es necesario que las mujeres tomemos conciencia y emprendamos ciertas acciones. Se me ocurre “el miércoles para las mujeres” ese día no cocinamos, no nos levantamos a poner desayunos, no recogemos las cosas del suelo, no vamos al “trabajo remunerado”, no vamos de compras a no ser que sea para nosotras, no haremos nada que no sea sentirnos, querernos y disfrutar de la vida. Ah! y no vale que nos guarden todo lo que no hemos hecho el miércoles, para el jueves.

Y lo peor es que hay mujeres que esto no  entienden que es la “purita verdad”, dicen que “Hay que pedir disculpas a los hombres porque hay que trabajar para todos, hombres y mujeres” Como se puede vivir tan de espaldas a la realidad y a la vez,  ser  defensora de derechos de la mujer en la Diputación. A mí como mujer me ofende, pero ofende también a muchos hombres.

Desde el mes de septiembre la corporación del Ayuntamiento de San Vicente, comenzó a cumplir el acuerdo de guardar un minuto de silencio el día del pleno, siempre que hubiera habido una muerte de mujer en ese mes. Desde septiembre hemos salido a la calle todos los meses. Algo no estamos haciendo bien.

Es necesario un giro radical en cuanto a políticas sobre mujer y es necesario que las mujeres seamos conscientes de donde estamos actualmente.

Que pasa en los campos de Fútbol. Los cánticos que se pudieron escuchar en la grada Gol Sur, del Benito Villamarín en el partido frente a la Ponferradina nos están indicando todo lo que queda por hacer en el ámbito de la violencia de género, pero también los comentarios de los adolescentes en los IES y las manifestaciones en las fiestas populares. No podemos permitir más bromas con desprecio hacia la mujer.

Por esto es urgente cambiar y sobre todo cambiar de forma de pensar. La libertad de la mujer será efectiva cuando pensemos y decidamos por nosotras mismas, no condicionadas por todos y por todo.

Isabel Leal
   
 


viernes, 14 de agosto de 2015

NOS MATAN POR SER MUJERES




Más de 30 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año. El primer pensamiento que me viene a la cabeza es que en este país se está asesinando a las mujeres, simplemente por ser mujeres. Perdonar la redundancia pero no encuentro ni explicación ni lógica a estos asesinatos, y posiblemente esa sea la única causa: “nos matan por ser mujeres”.

A Susana, Ainara, Gema, Encarnación, Beatriz, Laura, Marina, entre otras mujeres más, les han arrebatado la vida por el simple hecho de “la maté porque era mía”. Y no solo a ellas, sino a hijos e hijas (8 menores) que se han convertido en la moneda de cambio para la fría venganza.

Algo está fallando en España, un país democrático donde la libertad del individuo debería primar por encima de todas las cosas y donde, supuestamente, se defiende la Declaración de los Derechos Humanos. Es incomprensible que en pleno siglo XXI todavía quede latente en la sociedad española vestigios machistas, que en su máxima expresión se transforman en femicidio. La Ley Integral contra la Violencia de Género pretende ofrecer a las víctimas una asistencia jurídica con garantías, pero esta no funciona.  La sociedad no está sensibilizada y los profesionales carecen de formación específica en la materia. 

De hecho, estos casos de asesinato no aparecen en las portadas de los medios de comunicación, ni en las ruedas de prensa, ni en las cabeceras de los informativos…; son solamente casos publicados en las páginas de sucesos, como si se tratase de otra noticia más. Cuando la realidad es muy distinta. Casi todas las mañanas nos despertamos con la misma noticia, “hoy otra mujer asesinada” y nos llevamos las manos a la cabeza sorprendidas y lamentando que esto siga ocurriendo. Concentraciones, manifestaciones, minutos de silencio y gritos de “disculpen las molestias, pero nos están asesinando” no están siendo efectivos y las causas son  la dejadez por parte de los poderes políticos, que recortan los presupuestos destinados a políticas de género, así como la falta de formación de los profesionales y la escasa sensibilización en nuestras aulas.

Es necesario y urgente que nuestros menores y adolescentes sean educados en la igualdad, en los principios feministas de solidaridad y respeto hacia los distintos géneros. La coeducación debe de convertirse en uno de los pilares básicos de la sociedad, no solo en las escuelas, sino también en el hogar. Es necesario acabar con el sexismo que rodea a los más pequeños y pequeñas desde el momento de su nacimiento: ropita azul para él y rosa para ella, muñecas para ellas y balones de fútbol para él, y un largo etcétera. El sexismo en las industrias de juguetes establece los roles que cada género está obligado a cumplir en la sociedad, pero ¿quién dicta las normas?, ¿quién marca los roles? Quizás estamos ante una sociedad que respalda y calla ante la desigualdad de género, porque es así como somos y es así como todo está establecido.

Nuestra juventud crece y defiende unos estereotipos del amor que son dañinos y se acercan al sometimiento. El mito del amor romántico cala entre los y las jóvenes. Para ellas, es normal que sus parejas sean celosas, que les controlen el móvil, la forma de vestir, sus amistades…, porque eso es el “verdadero amor”, ese es el auténtico significado de “estar enamorados” Cuando en realidad estamos hablando de casos de violencia machista, que cada día crece más y más entre los y las adolescentes.

¿Cuál puede ser la salida? Posiblemente aceptar que el machismo mata, que estamos ante un terrorismo doméstico que lleva más de mil víctimas desde que empezó el siglo XXI, que el Estado debe ser responsable y buscar soluciones a un problema real que sufre la sociedad española.

Raquel Rodríguez Llorca